british american tobacco peru - Combatiendo la informalidad



Creemos que los productos del tabaco deben estar sujetos a impuestos adecuados y que el comercio ilegal debe ser eliminado.  Sin embargo, sólo el Gobierno tiene la autoridad y capacidad de encarar eficazmente este serio problema. 

El alto nivel de impuestos que pesan sobre los cigarrillos, las asimetrías fiscales entre países limítrofes, las extensas fronteras sujetas a débiles controles, la existencia de una legislación permisiva y las restricciones y prohibiciones a las importaciones, son las principales causas que facilitan el desarrollo de este fenómeno que amenaza la actividad legal de distintas industrias en todo el mundo.

El contrabando de cigarrillos no sólo erosiona significativamente el negocio de las compañías tabacaleras, las cuales deben enfrentarse a una competencia desleal y anónima, sino que también pone en peligro puestos de trabajo en toda la cadena productiva y afecta significativamente la recaudación impositiva de los estados.

Por ello, dentro de las limitaciones que este complejo escenario plantea, nuestra empresa hace todo aquello a su alcance y colabora activamente con funcionarios del Gobierno para combatir el contrabando y así tratar de lograr un mercado ordenado basado en la competencia leal.

El objetivo de esta sección es proveer de información relevante a todo aquel que desde sus funciones en la empresa privada, el sector público o las organizaciones no gubernamentales, tengan en sus manos la posibilidad de aportar en el debate público hacia la obtención de regulaciones sensatas que apunten a un mercado cada vez más formal, regulado e informado. Esta discusión se enmarca en los objetivos planteados en la Ley 28705 como son la protección contra la exposición al humo, la comercialización responsable, y la reducción de la oferta ilegal.

 

 

Sólo un mercado formal puede ser regulado

Debe recordarse que son las empresas formales las que en muchos casos cuentan con políticas que promueven prácticas de negocio responsables que apuntan al cumplimiento integral de las normas vigentes y al desarrollo de los temas de la agenda de interés común de la sociedad y la industria:

  • Combatir el comercio ilícito.
  • Restringir el acceso de menores de edad al producto.
  • Proveer advertencias e información sobre el producto y sus riesgos para los consumidores adultos..
  • Promover el respeto de los fumadores hacia los no fumadores.
 

Las Cifras de la Informalidad en el Perú

  • 70% de la actividad económica del Perú es informal
  • USD 1,400 millones se mueven en contrabando (valor de mercado)
  • USD 600 millones deja de facturar el sector privado por la piratería
  • 50% de las personas que fuman se abastecen del canal informal de la venta de sueltos
  • 13% del mercado total de cigarrillos abastecido por el contrabando
  • USD 111 millones movió el contrabando de cigarrillos en 2003 (Fuente: SNI).
  • USD 48 millones dejó de percibir el estado peruano en el 2003 por contrabando de cigarrillos (Fuente. SNI)
  • 97% de puntos de venta en Lima declaran no verificar la edad al expender cigarrillos
  • 46 % del valor que paga el consumidor por una cajetilla formal son percibidos por el estado a manera de impuestos
  • 210 millones de unidades de cigarrillos han sido incautados entre el 2003 y el 2009

Un dato importante es que la industria formal de tabaco con mucho esfuerzo revirtió un contrabando de más de 40% en 2003 a 13% en 2009

Cigarrillos, Informalidad e Impuestos

 

En el Perú existen dos ofertas diferenciadas y opuestas de cigarrillos al consumidor: la formal y la ilegal / informal. La gran atomización de los puntos de venta que ofrecen el producto en el Perú (aproximadamente 150,000 en todo el país) y la costumbre de consumo del cigarrillo suelto, que le brinda al comercio minorista una mayor rentabilidad que la venta por cajetillas, es el vehículo ideal de distribución del cigarrillo ilícito, ya que es más difícil diferenciarlo del formal y está más al alcance de los menores y de las personas de menores recursos.

Cualquier estrategia para reducir el consumo de cigarrillos en el Perú debe tener en cuenta nuestra realidad, no siendo posible aplicar ciegamente esquemas de otros países. En 2003 se aumentó la tasa del Impuesto en 25%, lo cual ha facilitado el consumo del cigarrillo ilícito, informalizando más el mercado. Como consecuencia de esta medida, el perjuicio inmediato se hizo sentir en la baja de la recaudación fiscal y en los ingresos de las empresas formales sin que disminuyera el consumo, lo cual es en realidad el objetivo nacional en materia de salud. La solución no es, por tanto, sencilla y debería estar encaminada, antes que nada, a considerar primordialmente la existencia no deseada de la oferta informal evitando afectar solamente a las empresas que operan lícitamente.

El ejemplo de Blockbuster Video no debe repetirse en ninguna otra actividad en el Perú, independientemente del producto que se pretende regular. Por todo ello, cualquier medida regulatoria en materia tributaria debe llevarse a cabo luego de un riguroso análisis técnico que pondere debidamente la complejidad expuesta, para que toda decisión relativa al sistema tributario se aplique eficientemente dentro del marco de los objetivos planteados en la Ley 28705.

Consumir cigarrillos está asociado a serios riesgos a la salud. Es por ello que se hace necesario regular los aspectos relacionados al tabaco: la información que el consumidor recibe, la ilegalidad del consumo por parte de menores de edad, la necesidad de advertir los riesgos a los adultos que deciden fumar, la separación de ambientes públicos para que tanto no fumadores como fumadores tengan cada uno su espacio, entre otros. Todos estos temas importantes, que el estado contempla dentro de sus políticas públicas de salud, no podrían ser fiscalizados en el caso extremo que el Perú sólo fuera abastecido por cigarrillos ilegales.


Actualizado el: 23/04/2014 17:04:43 GMT